miércoles 29 de abril de 2009

Día del animal


Confirmado: todo el tema de la fiebre porcina ha sido un auto lobby generado por estos mismos animales, hartos de no ser recordado en ningún 29 de abril (día mundial del animal) y hastiados por animalitos maricas de carácter doméstico, léase perritos, gatitos, pajaritos, pececitos, conejitos, entre otros, que se roban todo el protagonismo.

A confirmar: se habrían puesto de acuerdo con los mosquitos para generar controversias.

Un rumor: a la coalición se sumarían los pingüinos, con un as bajo la manga: el síndrome del pecho frío; y un sector de la población de burros, con el extrañísimo mal de embarazos múltiples.

A saber: ni perros ni gatos están de acuerdo con los nuevos animales mediáticos, quienes por estos días se robaron todo el negocio. Habrían mandado una carta a la presidenta de la nación para que dejen de pasar nuevos casos por los medios de comunicación. Ocaña ya puso manos a la obra, y expresó que el dengue esta pasando.

viernes 24 de abril de 2009

Reglas


martes 21 de abril de 2009

El gol es...

Dios, el orgasmo, eso
de Braceli, Rodolfo



Mandó Dios llamar a uno de sus ángeles asesores, el más atrevido y ocioso y sabio. Como supuso que la charla iba a ser más larga que un instante, le ofreció:

¿Té, café, mate, Villavicencio con gas o sin gas?
– Vino. Cabernet Sauvignon– pidió el Ángel sin parpadear.
– Te hice venir para hacerte unas preguntas. Sobre el gol.
– Tema complejo como todos los temas sencillos– dijo el Ángel. Y aleteó presuntuoso.
– Déjate de filosofar. Concretamente: quiero que me expliques de una vez qué, cómo es un gol.
– Un gol es cuando la pelota entra por un rectáng...
– No no no... quiero saber qué sienten los que gritan gol. Qué les pasa en el cuerpo, en la cabeza, en el alma.
– Mi Dios, cómo explicarle.
– Anímate.
– Es que... mi Dios, usted sabe, para explicárselo bien necesitaría acudir a ciertas palabras que aquí, arriba de los altos cielos, no son bien oídas.
– Te autorizo a decir lo que sea.
– Lo que se experimenta con el gol es... es...
– ¿Es?
– Un orgasmo, mi Dios.
– ¡Mide tus palabras!
– Usted me autorizó.
– Es verdad. Sigue. Y sin tantas vueltas. Nadie nos escucha. Estamos solos en el continente de esta nube. Y entre hombres. Habla.
– ¿Usted es hombre?
– Bueno, es una manera de decir. Al grano: ¿así que gritar un gol es como un orgasmo?
– Ni más ni menos. Un orgasmo que pueden compartir diez, veinte, treinta millones de personas. Imagínese, mi Dios: por un gol, países enteros acabando a la vez.
– ¡Mide tus palabras!
– Usted me autorizó.
– Es verdad. Y ya que estamos, ¿te parece que, en llegado el caso, yo podría gritar un gol?
– Mi Dios, ¿usted quiere decir si puede tener un orgasmo?
– Sí. Un orgasmo de ésos. Gritando gol.
– No, mi Dios. Usted no puede.
– ¿Qué pretendes insinuar? ¡¿Por qué no podría?!
– Porque para ser Dios hay que pagar un precio. Éste es Su precio por ser Dios.
– Debo confesarlo: cambiaría mi D por una d con tal de poder gritar goool...

sábado 18 de abril de 2009

¿1, 2 o 3?

Martín Palermo
Juan Forlín
Sebastián Battaglia
Ezequiel Muñóz
Sebastián Blanco
José Sand
Eduardo Salvio
Mariano Andújar
Marcos Angeleri
Juan Sebastián Verón
Nicolás Otamendi
Emiliano Papa
Maxi Moralez
Rolfi Montenegro
Milton Caraglio
Alexis Ferrero
Diego Pozo
Cristian Campestrini
Franco Zuculini
Ignacio Canuto
Matías Caruzzo
Gonzalo Bergessio
Hernán Bernardello
Mauro Formica
Matías De Federico
Fabián Rinaudo

Los convocados de Maradona para formar la selección de jugadores del ámbito local. Uno, dos o hasta tres de estos medio pelo pordrian llegar a estar en una nomina oficial para el proximo mundial. Una venta de humo! Nada más para decir al respecto.

jueves 16 de abril de 2009

Un proyecto de a dos


viernes 10 de abril de 2009

Cuento del libro “El fútbol a sol y sombra”

EL HINCHA
De Eduardo Galeano

Una vez por semana, el hincha huye de su casa y asiste al estadio. Flamean las banderas, suenan las matracas, los cohetes, los tambores, llueven las serpientes y el papel picado; la ciudad desaparece, la rutina se olvida, sólo existe el templo. En este espacio sagrado, la única religión que no tiene ateos exhibe a sus divinidades.
Aunque el hincha puede contemplar el milagro, más cómodamente, en la pantalla de la tele, prefiere emprender la peregrinación hacia este lugar donde puede ver en carne y hueso a sus ángeles, batiéndose a duelo contra los demonios de turno.
Aquí, el hincha agita el pañuelo, traga saliva, glup, traga veneno, se come la gorra, susurra plegarias y maldiciones y de pronto se rompe la garganta en una ovación y salta como pulga abrazando al desconocido que grita el gol a su lado. Mientras dura la misa pagana, el hincha es muchos. Con miles de devotos comparte la certeza de que somos los mejores, todos los árbitros están vendidos, todos los rivales son tramposos.
Rara vez el hincha dice: «hoy juega mi club». Más bien dice: «Hoy jugamos nosotros». Bien sabe este jugador número doce que es él quien sopla los vientos de fervor que empujan la pelota cuando ella se duerme, como bien saben los otros once jugadores que jugar sin hinchada es como bailar sin música.
Cuando el partido concluye, el hincha, que no se ha movido de la tribuna, celebra su victoria; qué goleada les hicimos, qué paliza les dimos, o llora su derrota; otra vez nos estafaron, juez ladrón. Y entonces el sol se va y el hincha se va. Caen las sombras sobre el estadio que se vacía. En las gradas de cemento arden, aquí y allá, algunas hogueras de fuego fugaz, mientras se van apagando las luces y las voces. El estadio se queda solo y también el hincha regresa a su soledad, yo que ha sido nosotros: el hincha se aleja, se dispersa, se pierde, y el domingo es melancólico como un miércoles de cenizas después de la muerte del carnaval.

lunes 6 de abril de 2009

CLUB BELLE EPOQUE

SABADO 11 de ABRIL

23hs. APERTURA


En el salón:

musicaliza:

SUSSY ROMANCE
(set deforme y bailable)
Vj LALE
+

En el galpón:
en vivo:

SMOKE SELLERS
(Rock alternativo - Villa Maria)
http://www.myspace.com/smokesellerband

LOS BASTIDORES
(Rockabilly - Cba)
musializa:
Dj GORGAX
(set reggae roots, dub, electro dub)
+
"Petite Intervención Dramatique"

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ENTRADA SIN CARGO
CLUB BELLE EPOQUE
espacio de difusión artística y cultural
LIMA 373-casi Maipú.
CENTRO
(ex teatro Maria Castaña)

LUCAS Y ALEX

Morir con buen gusto
por Hernán Casciari

Fría mañana de sábado en Mercedes. En la vereda oeste de la casa velatoria Rossi un pequeño grupo de personas fuma en silencio y hace tiempo para entrar. En el interior de la sala hay otros corrillos, otros grupos, que conversan en voz baja de espaldas a un ataúd donde reposa el cadáver de un viejo. Casi todos los concurrentes son personas mayores vestidas de negro. Por eso destacan, junto al féretro, dos niños de cinco años. LUCAS acaba de llegar. En cambio ALEX está allí desde temprano.

LUCAS.- ¿Querés que vayamos afuera a jugar, Alex? ¿No te aburrís acá parado?
ALEX.- Si querés andá vos. Yo prefiero quedarme mirándolo hasta que lo tapen. Le van a poner esa chapa encima.
LUCAS.- Dice mi mamá que te distraiga y que te saque un poco a tomar aire. Es más, me parece que me hicieron venir solamente para eso. Así que no me hagas quedar mal… Mirá cómo me hicieron vestir.
ALEX.- Vos no te preocupes, en todo caso abrazáme un cacho y hacete el triste. (Pausa.) Pero quedáte acá conmigo, no te muevas. Y mirálo bien.
LUCAS.- ¿A quién?
ALEX.- A mi abuelo, boludo. ¿A quién va a ser? No todos los días te dejan ver un muerto de cerca. Aprovechá.
LUCAS.- Me da un poco de asco, nunca había visto a un muerto... Solamente al coyote, cuando se le cae una piedra en la cabeza, o algo. Pero al toque aparece otra vez sano, persiguiendo al avestruz. Los dibujos se mueren, pero poquito.
ALEX.- Mi abuelo se quedó así anoche, y desde ese mismísimo momento no lo puedo parar de mirar. Es más fuerte que yo. Como cuando la miro a mi vieja desnuda, cuando se baña y la espío, pero distinto. No es el mismo placer, es otro.
LUCAS.- No podés comparar una madre en bolas con un abuelo muerto. Enfermito.
ALEX.- No estoy comparando, salame. Pero te quiero decir que ver a un muerto también te hipnotiza un poco. Hay algo, como un imán, una curiosidad… ¡Y no sabés la sensación buenísima que te da chuparlo!
LUCAS.- ¿Lo chupaste?
ALEX.- Mi mamá me mandó a darle un beso, hace un rato. Yo al principio no quería. Pero ella me dijo que había que despedirse. Entonces le di un beso normal, pero no sé, se me cruzó algo por la cabeza y saqué la lengua… ¡Para qué! Lucas, creéme, es espectacular…
LUCAS.- ¿En serio chupaste a un viejo muerto?
ALEX.- Ahora ya no puedo parar… Le di como cinco o seis lambidas, cada media hora le doy otra, es un vicio. ¿Querés chuparlo un poco?
LUCAS.- Qué sé yo, Alex. Si fuera pariente mío... Pero yo no lo traté mucho.
ALEX.- ¡No, boludón! No digo que lo chupes por un tema de cariño. Solamente tocále el cachete con los labios… Hacé contacto. Vas a ver lo que pasa.
LUCAS.- Qué pasa.
ALEX.- Vos dale, Lucas, sin compromiso. Primero hacete el triste, para que la gilada no piense que estamos gozando… Después ponete en punta de pie y pasále la lengua por la cara. No mucho. Dos o tres segundos. Hace ruido de beso, para caretear.

LUCAS se pone serio, mira para los costados y hunde la cabeza en el ataúd; oímos un largo chuic. Pasa más tiempo. Regresa con los ojos muy abiertos y una media sonrisa.

ALEX.- Papá sabe, eh… ¿Viste qué flash?
LUCAS.- (Maravillado.) ¡Es… absolutamente impresionante! Está resbaloso y duro, agridulce, como si le hubieran puesto plasticola por la cara.
ALEX.- ¡Es un conogol, hermano! Duro y fresquito, como bañado en chocolate invisible... Yo no puedo parar de chuparlo desde la mañana temprano. Las viejas están encantadas conmigo. Dicen “Qué nieto más cariñoso”.
LUCAS.- Y además el olor está bueno. Acompaña.
ALEX.- Y pensar que cuando estaba vivo yo no lo quería tocar ni con un palo, a mi abuelo... Mi vieja tenía que hacer un escándalo para que yo le diera un beso. Las despedidas eran muy trabajosas.
LUCAS.- Claro, porque chupar viejos tibios es horrible. ¡Pero así, muerto, es otro cantar!
ALEX.- Trasca los viejos tibios están arrugados. Y tiemblan mucho, y te dejan baba en el cogote. Pero así, fríos y metidos en una caja, son más elásticos, más fresquitos. No sé, más…
LUCAS.- Más campechanos.
ALEX.- Claro, eso. (Larga pausa, retoma en tono confidente.) Mi abuelo estaba hecho mierda la semana pasada, tenía la piel que se le caía a cachos, decía boludeces de Onganía, se tiraba pedos... Mirálo ahora, un señor. Parece que tuviera veinte años menos, ni una arruga, olor a lustramuebles, buena pilcha.
LUCAS.- (Poniéndose en puntas de pie.) ¿Puedo darle otro?
ALEX.- (Lo detiene.) Pará un cachito, Lucas; si los grandes se dan cuenta que el abuelo nos gusta, se acabó la joda. Disimulá la cara, que no se te note la adrenalina.
LUCAS.- ¿Así?
ALEX.- No, esa cara es para cuando rompés cosas de vidrio. Poné la trompa para afuera.
LUCAS.- ¿Así?
ALEX.- Eso, y la ceja más abajo. Ahí. Y además tenés que hacerte el compungido. Hagamos lo mismo que ellos, ¿ves?, que parecen palomas asustadas. Caminemos un poco en redondo y hagamos que no con la cabeza.
LUCAS.- ¿Por qué hablan todos bajito?
ALEX.- Porque se murió mi abuelo, pelotudo. Los grandes hablan así cuando quieren estar tristes y no les sale.
LUCAS.- También hablan bajo cuando explican cosas de coger y cuando van al teatro y no les gusta la obra.
ALEX.- Y cuando se muere gente también. Y cuando chusmean cosas de un vecino que vive al lado. Me gustan los grandes afónicos, son más mansitos.
LUCAS.- ¿Vos pensás que nosotros nos vamos a morir así?
ALEX.- Cómo, así.
LUCAS.- Duros y fresquitos.
ALEX.- Yo no quiero pensar mucho sobre el tema de que me voy a morir... Mejor disfrutemos de chupar un muerto. Tenemos cinco años, Lucas, si no frivolizamos ahora, ¿cuándo?
LUCAS.- ¿Pero no te pusiste a pensar en que esto nos va a pasar a nosotros también?
ALEX.- ¿Morirnos?
LUCAS.- Sí.
ALEX.- No, no me entra en la cabeza. Me da cagazo pensar en esas cosas. Y si les preguntás a los grandes es peor, porque tampoco saben bien. Te dicen cosas raras del cielo, de dios, de los angelitos.
LUCAS.- Mi vieja se puso nerviosa cuando le pregunté qué es abortar. Y me apagó la tele.
ALEX.- ¿Qué estabas viendo?
LUCAS.- Una película del espacio, la nave se volvía porque se había abortado la misión.
ALEX.- Hoy a la mañana, cuando veníamos en auto para acá, mi vieja lloraba, lloraba… En un momento le agarró un ataque y se puso a gritar. “No lo voy a ver más, no lo voy a ver nunca más”. ¿Y sabés qué pensé?
LUCAS.- No.
ALEX.- En un día que me senté a ver Sheriff Lobo, a las ocho, y los putos de Canal 7 cambiaron la programación y lo pusieron a BJ. Yo estaba igual que mi vieja, tenía algo acá, algo horrible.
LUCAS.- Morirse debe ser eso: no ver nunca más nada.
ALEX.- Que se apague la tele para siempre.
LUCAS.- Que la desenchufen.
ALEX.- Mi abuelo ahora es una tele apagada.
LUCAS.- Yo tengo un solo abuelo. Le dan de comer por un tubito y respira por otro.
ALEX.- Tu abuelo es televisión por cable.
LUCAS.- Claro. Lo tenemos en casa pero es carísimo, y no sirve para nada.
ALEX.- Qué loco. No me dan ganas de llorar. Éste era el último abuelo que me quedaba, pero no estoy triste.
LUCAS.- Aprovechá y chupalo un poco más, antes de que lo tapen para siempre. ¿Te hago pie?
ALEX.- Dale, y después lo chupás un poco vos.
LUCAS.- Pero del otro cachete. Me da asco tu baba.

LUCAS ayuda a ALEX a encaramarse al ataúd. Después de unos segundos vuelve al suelo, pasándose la lengua por los labios.

LUCAS.- ¿Y, qué tal?
ALEX.- (Entrecerrando los ojos, con placer.) Frutado, persistente, se le nota la madera.
LUCAS.- Claro. Va ganando con el tiempo…

TELÓN.

jueves 2 de abril de 2009

Se cagaron para hacernos 7

Es así, estas son las caras de una derrota apabullante y vergonzosa. Igualmente, a mi entender, ni los galácticos contra Venezuela, ni una basófia con Bolivia.
Desde este pequeño sector se entinde que la celeste y blanca no se manchó!